viernes, 23 de junio de 2017

Mi artículo de hoy

La movida madrileña


Lo del “Orgullo” era de esperar y da esperanza. Los “Barrios de Letras” ilusionan


No es moco de pavo que donde hace unas décadas se condenaba a quienes no practicaban la sexualidad de la Santa Madre Iglesia, hoy sea el escenario preferido del “Orgullo”. No esperaba que se diera un paso tan gigantesco, pero, se veía venir desde hace años: l@s divergentes gastan más que l@s convergentes. Un argumento poderoso para muchos apoyos al Arco Iris.
Bueno, se visualiza el orgullo de la diversidad y la tolerancia. ¡Ojala cunda el ejemplo!
La movida de los “Barrios de Letras” me da fuerzas. Hace tiempo que intento generar barrios de cultura ciudadana. Los lector@s de este medio son testigos de mi reiterado llamamiento a cimentar una cultura ciudadana; como ejemplo, el artículo publicado en este mismo medio “Estamos huérfanos de cultura ciudadana”
El surgimiento de los “Barrios de Letras” en municipios de la periferia madrileña es un excelente paso. Por ahora son solo de letras y es de esperar que se abran a la cultura. Por lo pronto se han producido sinergias entre escritor@s no bendecidos por la media del poder, y hosteler@s, ciudadan@s e instituciones de territorios alejados de la centralidad. Se están haciendo cosas que no eran previsibles y que son pasos en el buen camino.
Mis sinceras felicitaciones desde este medio que acoge mi apoyo  al “renacimiento” de una cultura que existía en la “movida madrileña”, en los 60s y a finales del pasado siglo. Extendamos la “movida” madrileña. Yo lo he intentado sin éxito, pese a haber sido  ayudado por este medio, en Cádiz, Medina Sidonia y Alicante. Pensaba y pienso,  que los nuevos poderes requieren nueva cultura y que sin la última no saldremos de la que nos ha caído encima.
La emergencia de los Barrios de Letras me da mucha esperanza.


Nuestra cita cotidiana

Mi matrimonio, mi divorcio.


Sí, Mr. Hyde hizo de las suyas. El muy canalla  había hecho su agosto; se escondido  detrás  de  la puerta, en sigilo, se  descojonaba de risa  y musitaba “vaya par de tontos, por lo que riñen”
Todos  tenemos nuestro toque de histeria, Carlos el suyo y yo el mío. El día de la desvanecía, atendí  a Carlos  en el teléfono fijo con una fiebre cercana a los 39°  grados,  y en parte  dopada por los analgésicos. Él no lo sabía, hoy se enterará. Quizá, eso podría explicar  algunas expresiones. De mi parte el incidente  está zanjado. Nuestro romance es bonito, un poco excéntrico o extravagante como dice Carlos.
A inicios  del nuevo milenio contraje  matrimonio con Peter, mi profesor de  la asignatura  de Doctorado “Sistema Financiero”. Un cordobés   educado, culto, carismático, caballista, asesor de Bolsa y bancos. Formado en Inglaterra, afincado en Málaga, con una maraña de divorcios  y líos de faldas a su espalda. Su familia y amigos no daban  un duro  por nuestro casamiento, conocían al personaje.
 En el 2002 Pedro presidia  una agrupación exitosa de excursión a caballo en Málaga. Montando uno de sus caballos, ataviada de bata de cola, le acompañaba en la feria malagueña.  
Esa noche cenamos en la Venta San Cayetano con los jinetes y amazonas. Dos días después, la asociación, en reunión secreta, con asistencia masiva,  lo destituyó    como presidente.  Yolanda, amiga  de Pedro, tajantemente sentencio una letanía
-         Peter es muy autoritario. No somos niños de parvulario. Merecemos respeto. Parece un militar. Estamos hasta los cojones
 Los amigos lo apodaban “el general”
Tres meses después la asociación  se extinguió; quien asumió la presidencia defalcó los fondos.
En el 2008, en un cena familiar, mi cuñado  Manolo, un ex cura  y profesor, me abrazó
-         Gracias Iris; has hecho milagros con mi hermano, ahora es un tío  más centrado, más humano.
-          
Ese año mi padre fue diagnosticado con cáncer terminal de hígado, consecuencia de su alcoholismo. Mi vida  fue un ir y venir a Venezuela. Fidel precisaba de mi sangre .Pedro y yo compartíamos todo, teníamos una perfecta alianza en lo económico y académico. Mi ausencia complicaba la tramitación de un negocio. Firmé unos documentos  para  agilizar  gestiones ante el banco y Hacienda. Así lo creía. Nada más lejos de la realidad, ese poder notarial, años  posteriores me despojaría de mucho.
A pesar  del carácter endemoniado de Peter; en la convivencia diaria no hubo insultos, ni gritos, ni melodramas, compartimos siempre la afición a viajar.
En  el 2011  nos distanciamos, le imploré  tratarnos con una psicoterapeuta de parejas, él se negó. Pedro sufrió en su infancia de carencias afectivas y económicas; estudió en un internado de curas que dejó en él  profundas  huellas psicológicas. De  ahí la necesidad del control y del dominio.
 Mi intuición de mujer sabía  que ese matrimonio se desmoronaba. Mis problemas de sueño que padecí en la infancia, regresaron con una impudicia inimaginable. El médico de cabecera  recetó 1mg diario de lorezepam, una  de las benzodiacepina menos aditivas.
Tres años después, en un hotel al Sur de Latinoamérica, Pedro, ausente; solo prestaba  atención a  su teléfono inteligente. Al dormir, revisé su móvil, nunca lo había hecho, necesitaba saber la verdad y la encontré, superó mi imaginación, quedé destrozada
Hice mis maletas y tomé un avión hacia Caracas, en Maiquetía, mi gran amigo Alberto Quiroz y Alicia,  su esposa, me recibían con dos rosas una roja y otra blanca.
Me alojaron por un mes en su hermoso hogar en el este de Caracas. Quiroz me brindó ayuda psicológica para superar el duelo de la separación. Experimenté una etapa de mucho rencor, de llorar océanos y luego entré en una fase de perdón, primero para mí y después para él.
No he regresado a Málaga desde  2014; allí quedaron todas mis pertenencias. Esa unión no se terminó por las terceras personas; los miedos, la baja autoestima, la falta de comunicación, tiempo y atención, destruyeron los sueños que alguna vez dibujamos.


mensaje que pasé mal ayer

Twitter relato que hilvana mi  presente.

Hoy todo está obscuro;  ¡nos han robado el sol!
Muy poca movida en el grupo. No soy el único que siente desencanto.
Amig@, sé que estás y que escuchas.
Tenemos que organizarnos como grupo para implementar el potencial que tenemos.
Llevamos nuestra cruz a cuestas, vale. Tenemos que pulir nuestro diamante en bruto.
Necesitamos fuerzas que no tenemos cada uno de nosotr@s, pero si junt@s.
Yo no pienso renunciar a las fuerzas tuyas que necesito o a ofrecerte las mías que necesitas.
Te he pedido pequeños favores, quizá te parezca mucho. Tendré que amoldarme a tu agenda.
Creo que, además, hay que consensuar objetivos.
Ignoro cómo habrán funcionado  las peticiones de dirigir mensajes a los huéspedes y en parte hacedores de mis 5ª y 6ª novelas:
Buena acción día: manda mensje a reservas@concorde.esi

No toma demasiado tiempo. El problema es encontrar razones para que esa opción prime en cargadas agendas.
No te pido que leas las novelas, sé que no hay tiempo de leer con la que nos está cayendo en cima, solo que eches una ojeada, y lo ofrezco gratis.
No tenemos tiempo. Llevamos la cruz a cuestas…
Pero en este grupo estamos empeñad@s en salir de eso.
Lo haremos… ¿Por qué no organizar un “momento”? para tratar de las urgencias de tod@s.




jueves, 22 de junio de 2017

Nuestra cita cotidiana

“Quien se pica ajos come”

Tengo un amigo que se auto diagnostica “histérico”, es siquiatra y lacaniano. No veo en mí los síntomas. Cuando Iris me metió en tal  etiqueta y según ella yo utilizaba la de “mezquina” para ella, me supo muy mal. “Quien se pica, ajos come”
Cierto que en nuestra conversación telefónica no se habían pronunciado esos términos. También es cierto que había un malestar.
Nunca he considerado mezquina a alguien que me dedica tanto tiempo. Sí, callaba reproches que se empeñaban en salir. No lo permitía porque me parecía injusto.
Sí; mi conducta es histérica: me siento apresado en compromisos como es el caso de la cita cotidiana o una cada vez  mayor integración en twitter. Estas actividades absorben mi tiempo y no queda para el resto.
La actividad es muy gratificante y palpable. No solamente están los contadores; bate records de visitas este blog y los capítulos promueven debate cargado de humanidad en twitter. En la última red estamos creando un grupo, pido venia para calificarlo con término tan gastado: “maravilloso” No estamos en esta historia solamente Iris y yo: somos un equipo que consideramos que “otro mundo es posible” ya. Algun@s tenemos poco tiempo para esperar y nos gustaría vivirlo antes de morir.
Lo que nos cuentan que hay, la que nos toca, no parece tener tanta prisa. Su lema es “cambiar para que nada cambie” ahí están y nos amargan la vida. Nosotr@s crecemos, y creo que ya no solamente estamos Iris y yo; pero no impide que seguimos soportando la bota en nuestra vida cotidiana.
No sé lo que pensara Iris. Sospecho que estará de acuerdo. La conocemos y se lanzó al ruedo de nuestra cita cotidiana. Hace falta valor y está mostrando que lo tiene.
Ya no es la historia de Iris y Carlos que cuentan la cotidianidad de sus sueños. Ya somos un grupo l@s que pensamos que no tenemos que resignarnos a la soledad. Podemos intercambiar, complementar en un mundo que nos lo pone cada vez más difícil y en el que abundan los Mr. y Mrs. Hayde.
Tenemos que trabajarlo y pienso que Iris y yo lo estamos haciendo. Eres testigo y te damos pruebas de que somos complementarios. Ella sabe utilizar recursos virtuales y yo las “letras”. He publicado seis novelas que están perdidas. Estoy convencido de que Iris es buena promotora y también que es buena gestora. Ya sería un milagro que la escritura no nos costara y que encontráramos lector@s. Hay mucho que Iris puede hacer para que nos salga el presupuesto, y no es moco de pavo; habría suficiente con la pensión y disponemos de un pequeño “colchón” y de una propiedad de la que Iris se ocupa de la venta.
No hay problema de recursos.
Tampoco hay problema de visión del mundo; esta ha sido el enlace que ha servido para crear este grupo de twitter@s empeñados en alcanzar “otro mundo posible”.
El romance ha surgido por las convergencias, pero Mr. y Mrs. Hyde siguen exhibiendo su fuerza, y el incidente, como indicaba Iris, era un síntoma de que hemos sido inyectados por la cizaña de aquellos.

“Quien se pica ajos come” y yo me piqué. Eso ha quedado pendiente, pese al discurso escrito. Sí, soy un histérico porque me corroe el miedo y porque se me está creando la necesidad de contradecir a la asunción de mi soledad. 

miércoles, 21 de junio de 2017

Nuestra cita de los miércoles

Nuestra cita de los miércoles
Gracias amig@; este blog está echando chispas; en el último mes ha habido 4964 visitas:
Venezuela
3009
Estados Unidos
911
España
226
Alemania
204
Chequia
98
Bélgica
75
Irlanda
66
Francia
45
Polonia
35
Portugal
28

Es de destacar la afluencia venezolana. No es desdeñable el cosmopolitismo y la fidelidad. Vamos muy bien.
El borrador del relato invita. La soledad es una enfermedad que nos afecta a much@s; hay debate, sinceridad y solidaridad en el grupo de twitter. En el blog no hay comentarios o seguidor@s. Algo habrá que hacer.
Alguien, con experiencia en redes sociales y en promoción de libros, afirma no haber visto reflejados sus esfuerzos en las primeras en las ventas.
http://www.lacasademitia.es/articulo/cultura/siempre-nos-quedara-paris-carlos-ortiz-zarate/20160615050146055596.html no dan grandes resultados. El contador de la última indica 727 descargas y lleva más de 1 mes a concurso.
Me quedo con lo positivo. Hay solidaridad manifiesta en twitter y he visto colegas que retuitean mis peticiones para descargar y para hacer saber en Cádiz y Medina Sidonia que son el escenario de la quinta y en Playa de San Juan, que lo es de la última.
Yo tengo claro que las redes sociales ayudan a encontrar personas con las que compartimos proyectos y sueños. A los hechos me remito. También tengo claro que no disponemos de tiempo, porque todo va muy rápido. Si queremos atender a nuestros seguidor@s y cumplir la promesa de un capítulo diario de nuestro romance tuitero, estamos atrapad@s en las agendas que denunciábamos en este blog.
Otro mundo es posible y para cambiarlo tendremos que empezar por adecuar nuestras estrategias al cumplimiento del objetivo. Estamos huérfanos de cultura ciudadana; hay que cimentarla. Algo estaré haciendo mal para que Cádiz, Medina Sidonia, Playa de San Juan y Alicante no hayan visto que estos dos relatos tienen por objeto promocionar el turismo de invierno, que haga posible creación de empleo. Te pido que los leas gratis y que me ayudes a ver qué es lo que he hecho mal y de qué forma puedo plantear la búsqueda de soluciones.