martes, 18 de febrero de 2014

La distancia no es el olvido

La visita de Moussa Ag Assarid, escritor y representante del MNLA en Europa ha sido una experiencia inolvidable y muy productiva para ciudadanas y ciudadanos que están sufriendo la demencia de un terrorismo ciego. Así quedó manifiesto, el jueves 6, cuando un grupo de Mujao asaltó a familias que regresaban a sus campamentos desde el mercado de Tamkoutat, en la región de Gao. Resultado: 35 muertos, entre ellos una mujer que amamantaba a su hijo. Yo recibía a Moussa en la estación de autobuses de Bilbao, el 7, éste había tomado un vuelo low cost en Bruselas esa misma mañana y a las 19 teníamos nuestra presentación: “La actualidad de las poblaciones de Azawad”, en Santurtzi (Bilbao). Era una situación muy dura para mi invitado, la tragedia que había sufrido su pueblo, su impotencia frente a la simple escucha que había tenido de la Comisión Europea y el sufrimiento porque carecía de noticias de su familia que vive en la región en conflicto era un pesado equipaje. Sin embargo, cumplimos nuestro calendario escrupulosamente: Santrurtzi, Oviedo, Jijón y contactos con grupos políticos del Parlamento de Navarra, en Pamplona, el pasado jueves, ¡Qué día para nuestros anfitriones! Mientras tanto hemos compartido mi apartamento en Villaviciosa, con mi perro Julen y hemos trabajado intensamente, yo como traductor y como intermediario.

Ha sido una locura que no podré olvidar. En primer plano, esos seres humanos que sufren criminales agresiones ante la indiferencia de los ejércitos de ocupación: ONU, Francia y Mali y que tienen el coraje de defenderse, dieron caza a los terroristas y están confrontando a grupos de los mismos que continúan en Azawad y Moussa ha desplegado una acción incansable.

Hemos tenido también tiempo para hablar de nuestras escrituras, para sentar las bases de una amistad sólida y para hacer proyectos de futuro, con relación a Azawad, probablemente en junio y para escribir juntos.

¿No es bonito?

Os añado repercusiones mediáticas: