sábado, 13 de septiembre de 2014

Sábado, sabadete

Hemos pasado del verano a un otoño lluvioso en Villaviciosa y he tomado consciencia del paso del tiempo y de mi letargo. Estoy atascado en mi cuarta novela, la tengo en mente, pero estoy parado en el cuarto capítulo ¿Razones? Estoy encallado en la difusión y mi cabeza no descansa hasta que salve este escollo que me tiene trabado. Con los escritores, como con todos los que nos lanzamos al vacío sin redes, ocurre lo mismo que con los ciudadanos, no somos capaces de unirnos para que nuestros esfuerzos cuenten frente a las grandes empresas que dominan los medios y las mentalidades. Esta es la batalla que nos toca llevar. Hay muchos intentos, pero no nos unimos para presentar batalla.
He decidido tomar otra perspectiva; si miramos lo negativo, caemos en las redes que nos aprisionan. Hay positivo y tengo que dar las gracias a los que visitáis y valoráis las entradas de este blog. También tengo que mostrar mi agradecimiento a Falsaria: http://www.falsaria.com/2014/07/carlos-ortiz-de-zarate-denis/  http://www.falsaria.com/blog/el-principado-de-la-fortuna-carlos-ortiz-de-zarate/
Eso por nombrar los más recientes, pero tengo una gran lista, que empezaría por Rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=154068 y por Siglo XXI: http://www.diariosigloxxi.com/firmas/carlosortiz  y finalmente, en Creatividad Internacional. Si he tenido una gran ayuda como podéis comprobar consultando el apartado correspondiente de las novelas en Círculo Rojo. ¿Por qué me escollo si he encontrado tanta generosidad? He caído en la trampa. Con mi nueva mirada veo posibilidades y la gratitud siempre es más positiva que la derrota. Estoy dispuesto a enviar, en documento adjunto o en papel, gratuitamente, a quien esté dispuesto a leer y a darme su opinión sobre mi última novela publicada, “El principado de la Fortuna”, basta con que me la solicitéis. ¡Unámonos los escritores que practicamos una escritura comprometida con los ciudadanos!; no habrá cambios mientras dejemos que la cultura esté en manos de las grandes empresas. Siempre adelante

Carlos