sábado, 24 de octubre de 2015

Mi artículo de la seman

 España



El caso catalán ha puesto muy nerviosos a los poderes y éstos se han lanzado a la defensa de la “unidad,”. Dan por hecho un consenso de los españoles sobre el término “patria”. Hay demasiadas Españas como para saltarnos este escollo, pero  las “grandes pantallas” lo hacen sin pudor.

En Lille usan el término castellano para indicar que una carne es de pésima calidad y en Búfalo  me preguntaban sobre el goce de los españoles en tocar culos. Cada loco con sus temas.; Flandes formó parte del imperio español y Sofía Loren vive  en USA. Yo no tengo nada que ver con esas Españas, pero tengo un pasaporte y supongo, mi derecho a opinar.
En el mismo Lille, en el 65, encontré una excelente acogida por aquellos que se sentían   avergonzados del Pacto de Múnich, que permitía a los Estados “demócratas”  europeos, quedarse con los brazos cruzados mientras Hitler y Mussolini intervenían en la Guerra Civil Española. Y  Hemingway era estadunidense.
Hay muchas Españas; la del imperio en el que no se ponía el sol, que ha dejado en las mentes de los flamencos el mal rollo que expresa su significado de “carne” o en las de los españoles,  La Celestina o la picaresca, que reflejan la miseria. Están, asimismo  la que fue víctima del Pacto de Múnich, la del rey Pelayo y la de los recortes.
Me parece ilustrativo  el escenario que se ha montado en la entrega de los premios Princesa de Asturias: ha habido posiciones y manifestaciones a favor y en contra del acto, digamos que son muestras de divergencias en el concepto de España. En su discurso, el rey ha proclamado la excelencia de la iniciativa y prevenido contra las tentaciones de ruptura de la unidad de la Patria, al grito: “Que nadie levante  muros con los sentimientos”.
No parece coherente que el jefe del Estado ignore, en su discurso, la posición del Ayuntamiento de Oviedo, su anfitrión, ante los premios Princesa de Asturias;  el tripartito que lo gobierna se ha desquebrajado en posicionamientos ante el evento: lo acoge el alcalde (PSOE) y se manifiestan en contra Somos e IU.

Hay una España de Su Majestad, pero un jefe del Estado no puede ignorar las Españas de los ciudadanos que representa.