sábado, 14 de noviembre de 2015

Mi artículo de la semana

Carta a Julio Anguita

Mis sinceras felicitaciones por las palabras pronunciadas el pasado jueves en el marco de la presentación del libro Atraco a la memoria Somos muchos los que lamentamos la falta de unidad de candidaturas ciudadanas y que tememos una derrota más el 20D. Echo en falta, sin embargo una perspectiva que, a mi manera de ver, puede cambiar los vaticinios de las encuestas: si los ciudadanos viéramos una buena gestión en los poderes alternativos, los presagios de las encuestas podrían equivocarse una vez más. Esta mirada nos lleva a Córdoba, ¿por qué perdió IU esa alcaldía? Si hacemos un buen diagnóstico podría ser una buena terapia, para no cometer los mismos errores en las políticas de los actuales gobiernos alternativos.


Veo demasiado fatalismo en sus palabras. Yo no me resigno a acudir el 20 D al “muro de las lamentaciones” No sería así si los ciudadanos viéramos que otra gestión del caos que nos toca vivir es posible. La urgencia del cambio es cada vez más clara; no hace falta hacer campaña: los recortes de derechos ciudadanos, la incompetencia, la arrogancia y la avaricia de los poderes que tenemos son ya suficientemente persuasivos. Si hay pruebas de la solidez de los poderes alternativos, seremos capaces de quitarnos el miedo que nos han metido en el cuerpo con la deriva griega.
Señor Anguita; seamos positivos, esperemos a que nos toque llorar para hacerlo y reservemos nuestras fuerzas para evitarlo. ¿Por qué los cordobeses dejaron de votar a IU para su gobierno municipal? Creo que sería mucho más eficaz que hablara de eso,  que amenazar con su silencio hasta el muro de las lamentaciones del 21 D.
El drama del fraccionamiento de las izquierdas lo hemos vivido ambos a la largo de nuestras vidas, siquiera fuimos capaces de unirnos durante la dictadura, y los resultados aquí los tenemos. No todo ha sido negativo, por ejemplo, la movida del 68 cambió mentalidades, algo conseguimos, pero, lamentablemente afianzó a la derecha: en Francia cayó de Gaulle pero en las elecciones, el Gaullismo salió reforzado, en USA empezó el ascenso político del feroz neoliberalismo  (Reagan) y en España los que luchamos contra el franquismo no hemos parado de perder representación. Los laureles se los llevó un Felipismo que casi nadie había visto en la lucha contra el franquismo.

Tiene usted razón en denunciar la fragmentación y aprovecho para felicitar la iniciativa de IU de potenciar una plataforma ciudadana, pero creo que para hacerlo, IU tiene que empezar  por su propio diagnostica y dejar  clara la terapia que piensa utilizar para que no vuelva a ocurrir, por ejemplo, lo de Córdoba