Radio de los 60s

sábado, 16 de enero de 2016

Mi artículo de hoy

Madrid y New-York

“El País” de este sábado incluye en portada la focalización  de la precampaña presidencial USA  en  Nueva York. Me llama la atención que un medio tan “constitucionalista” muestre que en Nueva York, como en Madrid,  como en Cöttingen, como diría Barbara, se vive una confrontación territorial que surge de diferentes maneras de confrontar el cotidiano.

Nueva York ha centrado la batalla dentro del mismo partido Republicano, entre  Ted Cruz y Donald Trump.  Hillary Clinton se ha sumado. La defensa de los neoyorkinos une a los dos últimos contra el primero.  Cruz es el paladín de las mentalidades de los USA profundos y los neoyorkinos defienden el aborto, la homosexualidad… Parecía difícil superar la intolerancia de Trump. Parecía difícil que la Clinton saltara en su defensa, pero los conflictos territorial y de mentalidades se han metido en la precampaña electoral USA.
Los personajes, los tempos y los contextos son diferentes en Madrid, y tampoco la capital tiene tanto impacto como ocurre con su homóloga  en la pre campaña presidencial USA. En el caso español está presente la confrontación de mentalidades y el escenario es más amplio en la cuestión territorial, pero existen Susana Diez, ciertos “barones” del PP, dogmatismos e inmovilismo frente al impacto de hechos como las confrontaciones que se rebelan en los conflictos territoriales que se manifiestan en Madrid y en Nueva York.
No es que el "Cötingen"  de Barbara  sirva para resolver el conflicto, que es ya tan  viejo y global como confirma la más remota Antigüedad, pero sirve para relajarnos y para ser más capaces de resolver un problema pendiente, que nos está estallando en las narices. Ted, Donald o Hillary, no acallarán las voces de los neoyorkinos y neoyorkinas, que se manifiestan pese a ellos. Tampoco las voces que se escuchan en España acallan las voces de los ciudadanos que reclamamos alternativas inmediatas a los conflictos territoriales que sufrimos.
Para los que no escuchéis a Barbara, os resumo que ésta ofrecía otro panorama;  el de alguien que consigue la unión ciudadana que hace posible la celebración de un concierto  impedido por  confrontación entre  las instituciones y las exigencias de la artista. Fue producto del consenso obtenido entre los ciudadanos y la artista, en Cöttingen.

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