miércoles, 17 de febrero de 2016

Mi artículo de hoy

Casandra



Necesitamos desesperadamente una Casandra ante la obscuridad que reina en el Olimpo y apareció Esperanza Aguirre; lleva ya varios días en el primer plano de la escena. Es una nueva Casandra, la musa de la post post modernidad; sus adivinaciones son escuchadas por los mortales. Contradice  el mandato de un Apolo despechado; es la reina de la actualidad y lanza sus dardos a un Apolo acosado por la tormenta. ¿Evitará esta vez la Guerra de Troya?

No lo parece. Su gesto de asunción de responsabilidades políticas no ha servido como ejemplo y Rajoy lo ha aprovechado para encumbrar a Cristina Cifuentes una Casandra que no ha sido castigada por un Apolo despechado.
La corrupción campa a sus anchas, la UE hace aguas, amenaza una nueva recesión y nuestros derechos siguen mermando. El jefe del Estado encargó a Pedro Sánchez la formación de gobierno, éste se ha comprometido a someter su candidatura a Investidura, pero no salen las cuentas y hay muchas Casandras que nos hacen olvidar la profunda obscuridad que oculta el Olimpo.
Las Casandras, como las Pandoras han sido siempre producto y productoras de intrigas, de nubarrones que ocultan un Olimpo, él mismo carcomido por las Casandras y las Pandoras – que no son siempre mujeres.

Hablemos del gobierno, salgamos de unas intrigas que quedaban bonitas en las tragedias griegas. Ahora los mortales queremos una gestión de la que nos toca vivir y desde luego, no queremos la tragedia que estamos viviendo.