domingo, 28 de febrero de 2016

Mi artículo de hoy


Así habló Zaratustra

El profeta de Nietzsche me parece un buen intérprete de la miseria del poder que nos sirven, en España y en todas partes. Estoy muy preocupado por la formación de gobierno. Me preocupa aún más que la miseria del relato que se nos ofrece sea tan idéntica en la proliferación, como lo podemos observar en los escenarios relacionados con la corrupción, con las elecciones USA o,  este mismo sábado, en el marco de la inauguración del Salón de la Agricultura. Pongo este último caso en boca de Zaratustra.
No ha sido Hollande el primer presidente francés que ha sido testigo y víctima de la cólera de los agricultores y ganaderos franceses y tampoco es ésta la primera ocasión en que la sufre. Hace ya unos cuantos años que en Francia y en muchos otros Estados miembros de la UE, los perceptores de las ayudas de la Política Agraria Común se quejan de la escasa eficacia de ésta y por otra parte, la misma no ha cumplido otros objetivos como es el caso del desarrollo local, de la mejora de la calidad, del cuidado del medioambiente, de la preservación de la identidad…
Uno se pregunta cuáles son los resultados de una PAC que ha acaparado una gran parte de los presupuestos de la UE: 73% en 1985, 39% en el presupuesto 2014/2020.
Necesitamos a Zaratustra para explicárnoslo, porque el discurso del poder es muy miserable. Tras  insultar, zarandeado y descalificar a Hollande,  los insurgentes desmontaron las instalaciones institucionales y han continuado su Salón.
Las respuestas del presidente fueron patéticas: escucha la angustia de los gritos, considera que éstos expresan un grave problema y prefiere que estas cosas se queden en casa.
¿Qué hace falta para acallar los discursos de la miseria cuando éstos asumen la incapacidad de sus proyectos para resolver los problemas que sufrimos y cuando éstos, por el contrario, se agravan? También debemos fijarnos en los objetivos cumplidos, porque muchos de estos tienen efectos muy perjudiciales.
Recurro a Zaratustra porque le considero un experto para desmontar las miserias del discurso del poder que nos están contando. Y por la actitud de los campesinos que echaron al gobierno y asumieron ellos mismos la continuación del Salón.