jueves, 7 de abril de 2016

Nuestra cita de los miércoles

He tenido problemas informáticos que me han impedido cumplir con nuestra cita de los miércoles. Lo siento mucho. Por el número de visitas de ayer, deduzco que has venido, espero que no lo tomaras como plantón.  Me he sentido muy frustrado, esta cita es seria para mí; es cyber, vale, pero estás y me sabe muy mal por los treinta y tantos fieles que visitasteis ayer el blog para encontraros con mi ausencia. Que sepas que no estaba en mis manos y que me he sentido muy contrariado, porque tenía cosas que contarte.
Te las cuento, con un día de retraso. No había visto a mi hermana desde la muerte de nuestra madre, hace más de un año. Este domingo era su cumple y lo pasamos juntos. Es un paso. Por otra parte, he estado privado del ordenador hasta hoy y he sufrido un gran resfriado. Me sentía frustrado. ¿Por qué te lo cuento? Porque me he sentido muy frustrado por la falta de ordenador, pero he dado un paso;  que era importante.
El técnico ha formateado el ordenador y tengo que volver a poner todas las claves, un rollo antes de poder escribir y enviar este mensaje.
Todos estos sentimientos, frustraciones y mi ausencia a la cita deben presagiar un cambio; me han dado dos certezas. Quería contártelo y aún no sé cómo hacerlo y también necesito integrarme en este mundo. Siempre he querido mostrar mis vivencias en este blog. He dado pistas, pero, como he indicado, no me siento satisfecho de mi capacidad de comunicación: La prueba es la escasez de comentarios; en la web o en mi correo personal. Tengo que hacer un esfuerzo para implicarte, para que esto no sea un mero monólogo, sé que estás, por los indicadores de fidelización, cuestión que, insisto, agradezco, pero no veo apreciaciones, críticas, comentarios, propuestas…

He decidido implicarme más y hacer de la cita mis primeras memorias, nuestras si te animas, más genuino y más literario. Agradecería sugerencias.