Radio de los 60s

domingo, 15 de mayo de 2016

Mi artículo de hoy

A la calle que ya es hora…
Carta a los ciudadanos que nos sentimos tan irritados como lo estábamos aquel 15 M.
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Lo primero que me evocó el 15 M de hace un lustro es la canción del mismo título de Paco Ibáñez Pincha aquí si quieres verla 
https://www.youtube.com/watch?v=QPTKep_zQDs y aquellos maravillosos 60s. Yo no estuve en la actuación  en el Olimpia, me hubiera gustado, pero…, no impide que muchos comulguemos y seguimos haciéndolo, en esa fiesta. Aquí estamos, aunque no coincidimos en el Olimpia y ahora yo esté en Medina Sidonia, estamos.
Después me ha venido a la mente que cada vez que he vivido movidas guapas: en los 60s, en los noventas, el 15 M, los partidos del orden han ganado terreno  por el miedo que inyectan. Es un viejo instrumento y lo ilustra bien “La Grande Peur” que mantuvo un poder real desacreditado y corrupto frente a una nobleza insurgente y a un campesinado que está indignado.Picha aquí si te interesa  

Como anécdota te diré que la Revolución francesa produjo el I Imperio y que la “Commune ”, llevó al  III y éste a la V República. ¡Ay los miedos!
No quiero transmitir pesimismo, no. Solamente afirmo que tenemos que desactivar  el impacto del miedo. A la calle que ya es hora de que las demandas del 15 M estén en los programas de las Generales y para que estén incluidas en la gestión de lo que nos toca vivir. No nos engañemos, el miedo nos llega por causas supuestas. La Justicia no sabe o no puede pronunciarse sobre graves acusaciones que pesan sobre partidos que participan en las elecciones.
Tenemos que salir a la calle para pedir que se nos informe sin bulos y para que la Justicia se pronuncie con celeridad. Hay procedimientos que llevan años y afectan a los partidos del “Poder”. Que yo sepa no se ha iniciado proceso alguno referente a las gravísimas acusaciones vertidas contra otros partidos, sobre todo los emergentes.
Tenemos que salir a la calle para exigir nuestro derecho a estar bien informados, La justicia es un instrumento del Estado que debe garantizar ese derecho. No puede permitir que votemos manipulados, tiene que pronunciarse sobre los procedimientos que se eternizan y también sobre las graves acusaciones que alimentan los miedos. ¿Hay o no causas? Si las ha, ¿cuáles son los argumentos?
Todo está disparatado y nos parece normal lo que hay. No lo es. Los ciudadanos y las ciudadanas tenemos derecho a saber a quién votamos. Es un principio básico de la democracia. No se aplica. Podemos reivindicar que se aplique. No es un mero sueño, si salimos a la calle lo conseguiremos.
Mi mensaje es optimista, pese a la que nos toca vivir. Cuando consigamos destruir miedos habrá democracia y el Estado tiene instrumentos para eliminarlos. Los ejemplos citados, entre otros muchos que cualquiera puede citar muestran que no los utiliza, nos deja embarrados en el miedo. Seguimos indignados, pero aquí estamos. Algo haremos.


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