miércoles, 1 de junio de 2016

Nuestra cita de los miércoles

Hoy no hay nubes. Es el primer día soleado desde mi llegada a Villaviciosa. Me he levantado media hora antes, pero dentro de mí no está la claridad del horizonte y no estoy sacando provecho. Tengo la excusa de la actualidad;  la mía y la que nos ofrecen los medios del poder, pero no me vale; hace mucho tiempo que está ahí.
-Lo que te pasa es que no sabes lo que quieres
Me lo digo yo, desde hace mucho tiempo y sigo sin saberlo. El sol me llama, pero antes tengo  nuestra cita. No es un mero compromiso o mi fidelidad de tauro, nada de eso. No temas, sabes que no es mi intención utilizarte como terapeuta.
Sí quiero contarte que estoy en esa fase, eso sí. Mis nubarrones son la confusión que llevo acumulando con los golpes. La escondo y creo que tengo que empezar a retirar la alfombra que la cubre. Yo tengo que ser mi propio terapeuta. No impide que aprenda.
Ahí está el dilema ¿de dónde aprender? He buscado mucho y algo he aprendido. Tengo que estar abierto, pero tengo, asimismo, que tener un proyecto y mantener viva la decisión de encontrar una perspectiva.
Me sigue pareciendo esencial la decisión de proceder por metas a corto plazo y por visualizar los pequeños pasos. Los he dado; el proyecto de publicar mi experiencia de Medina Sidonia avanza poco a poco, pero avanza y estoy seguro de que saldrá. Lo que es más importante, avanzará porque he encontrado cómplices. No estamos solos…
Eso es lo que te quería contar. Te agradezco que estés ahí; tenía que hacer este ejercicio.