miércoles, 26 de octubre de 2016

Nuestra cita de los miércoles

Cuatro  de los medios con los que colaboro han tenido este detalle:
Sí, existe la solidaridad:  sí existe una cultura ciudadana emergente. Mis dos relatos han sido una terapia y la publicación de los mismos en Letras de Autor: http://www.letrasdeautor.com/las_cloacas_de_la_historia_carlos_ortiz_de_zarate.html  ya ha tenido una recompensa para mí: ha surgido un eslabón.  Ya somos 4 y hoy, más que nunca, necesitamos una cultura ciudadana. He mencionado muchas veces en este blog que el sector de la cultura es el que tiene más posibilidades de supervivencia en el mercado que nos toca vivir: son proyectos y planes de negocio que pueden funcionar con muy pocos recursos de capital y que no están sometidos al imperativo del mercado de comer o dejarse comer. Eso sí, necesita una dosis alta de recursos humanos.
Esta historia tiene que ver con eso. Recuerda que en Medina Sidonia puse una primera piedra y si no lo recuerdas puedes consultarlo: http://www.lacasademitia.es/articulo/cultura/siempre-nos-quedara-paris-carlos-ortiz-zarate/20160615050146055596.html Ahora me refiero al eslabón. Los medios que me han entrevistado han mostrado ese potencial humano. En  la entrevista muestro los que veo en esta edición. Y es así: hay un plan de negocio para recuperar la inversión a corto plazo; lo aseguran los recursos humanos. Solamente dependemos del mercado para expandirnos, que sería echar raíces. Pero tenemos suficientes reservas de recursos humanos para continuar en el caso en que no hubiera beneficios.
La publicación de Letras de Autor. Por cierto, ayer recibí los ejemplares, es muy digna; el contrato que ofrece esta editorial es muy justo y no amarra, el precio de 8 euros es muy accesible y los gastos de envío no encarecen mucho. Yo creo que vamos bien.
Espero mucho de la presentación en el Café de Vicente y de mi estancia en Medina Sidonia, donde espero cimentar mi segunda piedra.
Haré, como siempre, mi primera presentación en el Café de Vicente, el  dos  de noviembre y el ocho me iré a Medina Sidonia, donde El Duque, mi casa y la de Julen, nos ha hecho un precio justo.

Tengo muchas esperanzas y sabes que te lo contaré, creo que en un potencial próximo relato.