domingo, 31 de agosto de 2014

El patito feo

Nunca me he creído ese cuento; mis padres y mi hermano eran guapos y, a su lado, mi hermana y yo éramos feos, pero ésta, la mayor, era considerada la inteligente. Lo tenía asumido y nunca concebí la esperanza de ser un cisne.
Me refugiaba en la escritura, con una letra horrorosa, el resultado de una rebeldía de la que siquiera podía intuir la causa. Me castigaban a páginas y páginas de caligrafía y el resultado, como cualquiera puede comprobar cuando tengo que escribir a mano, no resultó.
Mis hermanos descubrían siempre mis escritos y los recitaban, lo recuerdo muy bien, teníamos una terraza de estilo árabe, con preciosos azulejos de colores azules y amarillos. Allí machacaban, con sus carcajadas, lo que yo consideraba mi intimidad y, luego, me llamaban “cascarrabias”, porque sacaba mi mala leche.
Pasaron los años y un día que había ido a visitar a una de mis tías maternas, gravemente enferma, ésta se me quedó mirando un rato y me sorprendió
-No eres tan feo como creíamos todos.
Guardó unos momentos de silencio y añadió
_Te veo hasta guapo…
No la creí, pero, en el fondo…

Pasaron los años y, en efecto, no era feo, en todo caso, no ha sido un trauma para mí; tampoco lo ha sido la mala letra. Sigo siendo  rebelde y poco a poco, voy descubriendo la causa,¡ ya era hora, a los 70! Nunca me he sentido fascinado por los cisnes, sin embargo, soy más sensible a los burros. Hay uno atado, en un prado junto a mi casa. Cuando nos ve llegar, cada  día, a mi mascota, Julen  y a mí, viene a nuestro encuentro, pausadamente, pero seguro. Se queda un rato con nosotros, aun después de comerse el pan que le hemos llevado.

miércoles, 20 de agosto de 2014

¡Contamíname!

Un artículo que me acaba de enviar mi amigo Asier me ha dado un buen empujón para que vuelva al blog. Estoy convencido que os lo enviará con mucho gusto si lo solicitáis: Para obtener más información sobre Lithovit puedes contactar con asier.odriozola@lithovit.es y consultar la web de CLC BIO INNOVATION-LITHOVIT http://www.lithovit.es/.
El artículo me parece muy interesante y recomiendo su lectura, porque yo me voy a limitar a indicar por qué me ha hecho salir de mi escondite. En primer lugar, me ha impresionado el cambio de oficio de Asier. Los conocí, virtualmente,  a él y a su compañera, en otros terrenos, aunque siempre han estado vinculados a la agricultura ecológica y continúan soñando con dedicarse a ésta. No me sorprende, así, recibir un artículo relacionado con el tema, puesto que ambos lo han vivido en sus propias carnes, trabajando en cultivos alternativos  experimentales.
No es que me haya sorprendido mucho, descubrir un Asier comercial, tenían que sentar cabeza, que ya tienen responsabilidades de padres. Lo que sí me ha sorprendido, muy agradablemente por cierto, es que Asier ha encontrado argumentos para vender su producto y que es capaz de convencerme para que se lo compre. El producto que ofrece es un material que se encuentra en abundancia y por doquier, la dolomita, ya utilizada en agricultura para optimizar el suelo y que ahora, molido muy fino, puede pulverizarse en las hojas para que estas perciban el CO2 suficiente para una fotosíntesis óptima. Este recurso elimina las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los procedimientos al uso para aportar dosis de CO2 cuando las plantas inician la fotosíntesis. El producto que ofrece Asier es ecológico, disminuye la emisión de gases contaminantes, aumenta la producción, robustece el suelo y la planta y ahorra agua.
Siento envidia sana por Asier, siendo muchísimo más joven que yo, ha encontrado la fórmula para vender su producto sin cambiar su discurso. A lo mejor cuando sea mayor… Sigo esperando llegar a ser mayor, aunque a mis setenta no sé muy bien a qué espero. Pero espero; el próximo sábado presento El principado de la Fortuna en la Feria del libro de Gijón. Ya veremos lo que he aprendido de Asier; se lo contaré cuando nos conozcamos, en persona, en Reinosa, el jueves de la siguiente semana.
En todo caso ya siento los efectos positivos, puesto que publico este mensaje. Además empiezo a ver un poco el primer capítulo de mi cuarta novela. Os confieso que lo he pasado muy mal: la veo, me he documentado, pero aún no he logrado que me guste ninguna tentativa de escritura del primer capítulo; voy avanzando un poco, aunque aún no veo el final del túnel.


sábado, 2 de agosto de 2014

Muchas gracias a Falsaria por haberme incluido en su red de blogs.

Eso y algunos mensajes que he recibido en mi buzón privado, me han dado esperanzas en mi lucha, en solitario, para promocionar mi obra. Insisto en mi convicción de que solamente en equipo lograremos llegar a nuestros lectores.
Reitero mi invitación a cualquiera de los implicados en la escritura: escritores, correctores, evaluadores, editores y promotores; yo quiero trabajar en equipo. Lo había conseguido bastante bien, con la correctora Hila Lucci, pero, lamentablemente ha muerto. Sería muy útil si este mensaje encontrara respuestas de otros escritores que hubieran encontrado buenas colaboraciones en este u otros menesteres.
Confieso que me encontraría mucho menos agobiado, puesto que ahora me siento como si habitara un edificio que amenaza caer en ruinas y se me hace urgente encontrar cimientos por dónde empezar a sanear.
Sería de gran ayuda si surgieran comentarios sobre estos temas, ya es un paso si encontramos alternativas, pero los lectores de entregas anteriores de este blog que se han dirigido a mi buzón privado: carlosortizdez@telefonica.net comentaban la posibilidad de constituir grupos de escritores para compartir gastos de promoción. Por el momento, la propuesta no ha tomado cuerpo y tampoco he tenido muchas precisiones; sin embargo, estos mensajes me han llevado a la idea de que se podrían hacer cosas, desde simples RT, marcar como favorito, poner comentarios etc.,  a intercambios de nuestras publicaciones y apoyos más explícitos si las apreciamos. Insisto en que yo me ofrezco para publicar reseñas en algunos medios.
No somos lectores de todas las escrituras y tampoco podemos pretender que todos los lectores aprecien nuestra escritura; sería bueno que nos asociáramos por afinidades para mayores avances.
Me llevé una sorpresa muy agradable con los comentarios  a mi entrevista que publicó Falsaria y espero que la inclusión de este blog en la red dé pie a la continuación de los debates iniciados y quizá a la inclusión de otros.

Un esperanzador saludo

sábado, 12 de julio de 2014

A trancas y a barrancas

No me puedo quejar de la semana pasada; abrí columna en en Siglo XXI y en Villaviciosa Hermosa, también se ha publicado una entrevista: /  que me ha dado esperanza en encontrar un equipo en el que puedo integrar mi escritura, pero estoy agotado porque me pesa mucho el anclaje de mi nueva novela sobre la caída de Robespierre, tema muy manoseado y manipulado y sobre todo muy opaco.
Es una de mis asignaturas pendientes entre tantas otras, pero que en estos tiempos me apremia más, como imagino que lo hará a quienes consideramos la urgencia de encontrar una nueva forma de gobernanza.
Los escritores que optamos por estas perspectivas lo tenemos muy crudo a la hora de cimentar el escenario sobre bases sólidas, porque, especialmente los hechos que han hecho la historia, como en el caso de Robespierre, abunda la manipulación y escasean datos fundamentales. Es muy duro localizar los últimos y para ser eficaces, tenemos que concretar la búsqueda. Es un poco el pescado que se muerde la cola, puesto que para concretar necesitamos crear escenarios y para hacerlo necesitaríamos más pistas sobre lo que podemos esperar encontrar.
Estoy en lo que la escuela de Buffalo llama “Mess”, la etapa del proceso creativo que carece de etiquetas, barreras, fronteras o dogmas. Busco información y personajes que me permitan construir un escenario y lo tengo que hacer en esa mezcolanza, hasta que salte la chispa.
Estoy contento, pero cansado. Tendría que retrasar la escritura de la cuarta novela hasta que resuelva la promoción de las otras, por ejemplo, sobre todo cuando tengo, al mismo tiempo, otros desafíos. No puedo hacerlo y tengo que cargar con todo: necesito escribir; si no produzco, me siento mal; es mi única forma de expresión.

Aprovecho para indicaros que mi ausencia en el blog se debe a problemas técnicos. Ignoro la razón por la que, a veces, en vez de este escritorio me aparecen otros y después, sin saber muy bien cómo, recupero este escritorio. Supongo que lograré resolverlo, porque tengo la firme intención de hacer del blog un instrumento de comunicación.

domingo, 22 de junio de 2014

La sucesión

Estoy hecho un lio con mis problemas personales, con algunas decepciones  de mi ego y  con el montaje de mi cuarta novela. Me preocupa el giro que puede tomar la sucesión, por supuesto, pero todo eso ya lo vivo en el montaje  de la obra en la que aparecen los sueños de Robespierre, que perdió una República y de Josefina, que ganó para su estirpe, los reinos de Bélgica, Dinamarca, Noruega  y Luxemburgo. No os cuento más para no cansaros, pero me comprometo a dar más detalles a quien lo solicite y publicaré un artículo sobre el caso español.
Son demasiadas cosas y me siento insatisfecho y cansado, pero bueno, hay que hacer camino. El tiempo está soleado y no me incordia el calor. Julen y yo tomaremos un “vinin” donde Vicente y echaré muy en falta al que me inspiró el personaje de Xandru en “Villaviciosa Hermosa”. Hace dos semanas que no ha vuelto por la Villa. En nuestra última entrevista me contó que aceptaba el funeral al que le había condenado en mi novela. Era la primera vez que lo aceptaba e incluso me anuncio que había empezado a limpiar su tumba. El cambio provenía de su experiencia la víspera. Se  había emborrachado, como de costumbre, se había marchado sin pagar o beber el último cubata, se calló frente al Ayuntamiento, se rompió la botella de aceite,  no sabía qué hacer para que  los que intentaran pasar no resbalaran o se cortaran con el vidrios, intentó recoger, al menos los cristales más grande, se calló varias veces, se cortó.
Nadie hizo nada, siquiera los municipales, al fin, una señora echó serrín… Xandru perdió el autobús y continuó bebiendo para esperar al siguiente. Se fueron todos los autobuses y Xandru no tenía más remedio que quedarse a dormir allí. Montó la marimorena, fingió la agonía, se hizo el muerto. Nadie hizo nada. Cuando me lo encontré, se disponía a almorzar en la estación de autobuses. No ha vuelto a aparecer. No me extraña. Me consta que no se han pagado las cuentas… Un día de estos espero verlo reaparecer, en cuanto encuentre pasta. Cada vez me parece más realista “Villaviciosa Hermosa”

Por lo demás, aquí sigo con el mismo dilema ¿Para qué escribir la cuarta novela si no soy capaz de promocionar las anteriores? No tengo respuesta, pero tengo que seguir y bueno… voy manteniendo los pequeños objetivos que puedo proponerme. Olvidaba, he tenido un ingreso, supongo que pequeño, no he visto la cantidad, de Amazon; he recibido dos avisos de USA y de UK. Son pasitos; hasta que aprenda a andar.

sábado, 14 de junio de 2014

El flautista de Amelín.

No he logrado tocar la flauta pero tampoco  tengo la intención de tirar la toalla. He empezado a trabajar una novela que implica el destino de los manuscritos no clasificados de la BN de la calle Richelieu, en la trasferencia al Centro Pompidou. Necesitaba agarrarme a una nueva novela, pese a que sé que no he sido capaz de parar la sangría provocada por la ausencia de método en la promoción de las precedentes. No es que espero que suene la flauta por casualidad, es que tengo que mantener mi proyecto de escritura.
Cada vez tengo más claro que el mito de la soledad del creador nos pinta cual Quijotes que se debaten contra la energía que propulsa el viento en los molinos. Pues bien; no tengo vocación de mártir. No me gusta ese juego, puesto que mi única alternativa es encontrarme en un equipo que sea capaz de competir en un mercado muy “profesionalizado” y poderoso.
Formar un equipo es compartir un proyecto y unos intereses y preservar lo mejor de cada uno de los miembros. No me parece una tontería esperar que alguno de los lectores de estas entradas  comparta la situación.
No se trata de pedir la luna o de soñar con angelitos: somos muchos los del gremio de la escritura que, como yo, luchamos por la supervivencia en la adversidad de un mercado que nos ignora. Hasta el memento este bolg ha tenido mil y pico visitas, tiene seguimiento fiel de un pequeño núcleo y las visitas provienen, en gran parte por los seguidores de twitter.  Entre los últimos hay un perfil muy marcado por la presencia de escritores o de relacionados con los oficios o con actividades en torno a  la escritura. También hay un perfil  que proclama la urgencia de la llegada de “Otro mundo Posible”. Me gusta el perfil, porque  soy de los convencidos de que la escritura es, también, una visión del mundo. Se han producido algunos guiños que creo que han sido positivos para todos los participantes. Todo amenaza con quedarse en una simple mueca, pero, con un mínimo esfuerzo se podrían repetir los guiños y podríamos, incluso, involucrarnos un poco más para optimizar los resultados. Ya sería un buen avance para plantearnos los gérmenes del equipo.
Claro que me gustaría aún más que los avances fueran mayores, pero la cuestión es avanzar. Claro que me gustaría que sonara la flauta, pero está claro de que no lo hará por casualidad.