Radio de los 60s

miércoles, 31 de octubre de 2018

Nuestra cita cotidiana



Hoy es el 40 aniversario de la aprobación parlamentaria de la Constitución española de 1978.
Yo no la voté. Curioso que, pese a que sufríamos la dictadura franquista y a la promesa de la “democracia”, nos abstuviéramos: 55,34% en Euskadi, 49,79%  en Galicia, 38,21% en Asturias, 37,09 en Canarias…: https://www.infolaso.com/politica1/35-elecciones-en-espana/715-constitucion.html

Yo creo que no nos equivocamos; el voto negativo podría ser interpretado como petición de continuación del régimen.
Mira las razones que nos impulsaron al rechazo en la actualidad española de hoy:
“El País”: “El Santander gana 5.704 millones hasta septiembre, un 13% más , por las menores provisiones”: https://elpais.com/economia/2018/10/31/actualidad/1540968917_482828.html
“Telefónica gana un 11,6% más hasta septiembre”: https://elpais.com/economia/2018/10/31/actualidad/1540950440_326801.html
“Repsol eleva el beneficio un 37%  hasta septiembre y logra su mejor resultado en 10 años”: https://elpais.com/economia/2018/10/31/actualidad/1540971440_899055.html

Recurramos a la hemeroteca reciente para ilustrar estos tres artículos.
La sentencia de Tribunal Supremo, sobre a quién corresponde pagar los gastos provenientes de las hipotecas de este mes ha quedado en suspenso por los efectos que ésta podría tener en la banca. Si quieres conocer más datos sobre el tema: https://abogadoslares.com/sentencia-gastos-de-hipoteca-reclamacion/
Cualquiera pensaría que con tales aumentos en los beneficios los empresarios estuvieran de acuerdo en subir un sueldo mínimo que no ha cesado de bajar desde 2006; no es el caso: “

Otro detalle aún más impactante, en la actualidad cotidiana: “La inquietante sombra de Juan Carlos I en el escándalo DEFEX, el caso de corrupción en la venta de armas”: https://blogs.publico.es/un-paso-al-frente/2018/10/31/la-inquietante-sombra-de-juan-carlos-i-en-el-escandalo-defex-el-caso-de-corrupcion-en-la-venta-de-armas/

Si la Constitución tuviera instrumentos de control no podrían ocurrir estas cosas.


martes, 30 de octubre de 2018

Nuestra Cita Cotidiana



Sigo amasando y ya he escrito el principio de la novela que antes me costaba tanto, seguimos buscando cómplices.
Si tienes en tus manos este documento, es, sin duda, porque el universo es más sabio que las criaturas y porque esto tiene arreglo, aunque  estemos atrapados en  guerras entre soberanos emparentados.
Me tocó vivir en la corte y deslumbré una salida. Ignoro si me llevará a sitio alguno y, en precaución, confío estas memorias a un océano que te las ha entregado.
Te cuento mi experiencia.
Quiero dejar constancia de que el Despotismo Ilustrado, es, sin duda, un avance, pero no basta para terminar con la inercia que nos impide captar la energía que el universo nos destina.

Gracias a l@s 406 que acudisteis a la cita  de ayer: https://carlos-ortizdezarate.blogspot.com/
Gracias a Iris
Gracias a ti

lunes, 29 de octubre de 2018

Nuestra Cita Cotidiana






     Ayer fue Héctor, el técnico, quien arregló  el entuerto. La caldera no tenía problema alguno.  Era cuestión de largo periodo de desuso.
Hemos aguantado el bajón térmico Iris Julen y yo somos como las cucarachas: sobrevivimos.
Valía la pena esperar a las dos y pico de la tarde, Héctor había sufrido de una avería en su vehículo. ¿Cómo vino?
Pues mira;
Telefoneó a un compañero, éste le trajo su propio coche, esperó en el averiado hasta que el seguro encontrara una solución…
¿Ves que fácil?
¿Eres capaz de explicar eso a sus señorías de recursos humanos?
La tele estaba encendida y  nos quedamos con dos noticias: Pablo Iglesias propone la legalización del cánnabis y argumenta en la creación de puestos de trabajo, el aumento de recaudación en las arcas del Estado, el control de un producto que está manipulado por mafias incontroladas…
PP, CS y una parte del PSOE, se oponen a la medida porque ésta podría aumentar el consumo.
Son los mismos que votan por la venta de armas de alta destrucción a Arabia Saudi, porque hay que salvar los puestos de trabajo de Navantia, pasan de largo que ésta  tendría suficiente trabajo si hubiéramos optado por Talgo en vez de por un AVE que compramos a Alemania y a Francia. 
Un ejemplo.
Tenemos que activar nuestros recursos humanos para explicar las ventajas que estos ofrecen, a l@ votantes, de forma que no sigamos condenados al infierno.
Iris, Héctor y yo, hemos mostrado que podemos hacerlo



domingo, 28 de octubre de 2018

Nuestra cita cotidiana




 Ayer sufrimos un bajón de temperatura de 20 grados y tuvimos que quitar la calefa por una inquietante subida de la presión en la caldera. Aguantamos…
Eso de estar felizmente casado con una ingeniera tiene sus ventajas  
Bueno… veremos si lo consigue antes de que  venga el técnico.

Me toca amasar.
Carlos III el inesperado vino a mi mente porque  tiene fama de haber sido un buen déspota ilustrado; no soy tan negativo, en este caso y en el del reinado de su hermanastro, Fernando VI, como lo es Jaume Brau en “Los  Borbones, una saga llena de viciosos  y tarados. Va por ti Valtonyc”: https://blogs.publico.es/el-azar-y-la-necesidad/2018/02/22/los-borbones-una-saga-llena-de-viciosos-y-tarados-va-por-ti-valtonyc/



Comparto muchas de las afirmaciones del artículo, que te aconsejo leer.
No se puede ignorar las buenas prácticas de ministros como Ensenada o Esquilache,  por ejemplo.
Ambos  cayeron  por la inercia de “esta España nuestra”, en ambos casos  por lo que quedaba de la Casa de Contratación de Sevilla y por el consulado de Cádiz, apoyados por los “Grandes de España”, dueños de los latifundios próximos al puerto que mantenía el monopolio de comercio con el “Nuevo Mundo”.
Las víctimas pretendían abrir la veda al resto de puertos.
No eran “patriotas”.
Carlos III consiguió abrir esa veda y ambos monarcas disminuyeron la deuda pública, aumentaron el negocio, quitaron hambre.

Claro que estuvieron muy marcados por las taras de los Borbones, pero, si queremos votos, tenemos que ser capaces de convencer y no pienso que el insulto sea la mejor manera de conseguirlo. 

 

Por esa razón necesitaba escribir la novela.
Gracias a l@s 411 que acudisteis a la cita de ayer: https://carlos-ortizdezarate.blogspot.com/
Gracias a Iris
Gracias a ti

sábado, 27 de octubre de 2018

Nuestra Cita Cotidiana



Hoy he tenido un mensaje  que me ha dado una gran alegría; lo manda Ángel James, un viejo amigo, por los años de la amistad, él es joven. Hace ya muchos años que no sabía nada de él y por la situación que atraviesa yo tenía malos presagios. Está bien y por lo que anuncia, le  va bien. ¡Vendrá a visitarnos!.
Mira cómo lo celebra Cristina nuestra amiga y jefa de logística:




Gracias a l@s 449 que acudisteis a la cita de ayer: https://carlos-ortizdezarate.blogspot.com/
Gracias a Iris
Gracias a ti

viernes, 26 de octubre de 2018

Nuestra cita cotidiana




Ayer estuvimos en Oles, y claro, no podíamos  dejar de visitar el bar el Quincho. Nos atendió Belén, como puedes ver en la foto, la conocíamos, claro: https://www.lne.es/mar-campo/2013/02/18/belen-apuesta-oles/1370301.html

Iris, Julen y yo recorrimos la aldea encontramos casas pintorescas y  gente muy agradable; pero Julen cuando   se van tomar las fotos se le antoja hacer sus cositas,como podrán observar en unas  las imágenes.
No te preocupes, pondremos más,incluidas las huellas de dinosaurios, porque hemos encargado una autentica parrillada argentina en el Quincho. ¿Te animas?

Hoy me dispongo a seguir  amasando

Mira lo bien que lo pasamos:











Gracias a l@s 322 que acudisteis a la cita de ayer: https://carlos-ortizdezarate.blogspot.com/
Gracias a Iris
Gracias a ti

jueves, 25 de octubre de 2018

Mi cita cotidiana





Ayer empecé a amasar; demasiado pronto; la masa necesita levadura y un tiempo de reposo, además me falta el recipiente.
En esta ocasión voy a dar tiempo al tiempo.
Tanto Iris como yo estamos dando al mazo,  pero  no hemos encontrado la “oración”.
Me refiero al refrán “A Dios rogando y con el mazo dando”:

He optado por el enlace que ofrece el Instituto Cervantes por aquello de la “Hispanidad”.
Te hemos encontrado  y queremos que este relato sea para ti, pero el encuentro, de momento, es virtual y el único instrumento para llegar a ti, es el contador; de visitas, de RT, de “me gusta”.
Tenemos un día espléndido, el garajista nos ha cargado gratis la batería del coche, Julen lleva ya varios días  sin vomitar, Iris ya se podrá calzar y esta tarde nos iremos a aldeas, por supuesto, no nos perderemos Oles: https://www.asturnatura.com/turismo/yacimiento-jurasico-de-los-acantilados-de-oles/1160.html, por cierto, allí hay muy buenos pintores, artesanos de azabache, agricultores ecológicos, humanidad…
Y sí, queremos compartir contigo
  y me gustaría que lo leyera  Pedro Sánchez


 Gracias a @s 421 que acudisteis a la cita de ayer: https://carlos-ortizdezarate.blogspot.com/
Gracias a Iris
Gracias a ti

miércoles, 24 de octubre de 2018

Mi Cita Cotidiana








Me has ayudado mucho para terminar el primer borrador de Caros III:el inesperado
Te aseguro que sin ti no hubiera podido hacerlo.  Tenía mi compromiso contigo, y, como ya te he indicado en varias ocasiones: me ayudas a crecerme en la adversidad.
Continuamos buscando cómplices.
Lo que he hecho es recoger “substancias” que he metido en una trama. Ahora toca amasar.
He visto amasar pan y cruasanes. Me gustan ambos, pero, prefiero el trabajo del primero, me refiero al trabajo artesanal
Lo haremos Iris y yo y colgaremos la nueva novela en Amazón.
¿Para qué? Hasta la fecha no da resultados, pero te lo hemos prometido.
Hoy he empezado a amasar. Demasiado pronto, pero te lo he prometido. Cuando he sentido el bajón, me he metido a la cama.
Estabas en mis sueños; me he levantado para cumplir mi promesa de la cita diaria.
Gracias amig@s
Gracias a Iris 
Gracias a 342 que nos visitaron ayer
Gracias a ti por estar ahí.

Es muy gratificante  contar contigo:
Mira de dónde habéis acudido a as citas diarias este último mes:
España
8007
Estados Unidos
1356
Italia
1227
Chequia
483
Región desconocida (Venezuela,Cuba)
369
Ucrania
322
Francia
130
Irlanda
93
Emiratos Árabes Unidos
47
Alemania

45


martes, 23 de octubre de 2018

CARLOS III: EL INESPERADO Los Alisios




 Los alisios

En la travesía hacia  La Habana, 1768

Ha pasado un tiempo desde la visita del maldito jesuita; necesario para nuestra seguridad, cuidadosamente mimada.

No esperábamos tantos recursos en una población machacada.

El otro “selecto” grupo: la inglesa y los que ignoran la presencia  del jesuita nos tienen bien al ojo.

No son tan eficaces pese al abuso de poder que ejercen con arrogancia

Isidro, el que nos trajo los conejos de monte que hicieron las delicias de nuestro invitado, es analfabeto, pero nos llevó a su cueva desde que escuchó nuestro silbido.

Para nuestros enemigos se trataba simplemente de cantos de pájaros. Nosotros informábamos de que corríamos peligro y explicábamos las amenazas.

En realidad Isidro se nos había presentado la primera vez para pedirnos que le enseñáramos a escribir y fuimos nosotros quienes aprendimos esa maravillosa forma de comunicar por silbidos.

Un pragmatismo que comuniquemos en todo el Archipiélago sin que puedan descifrar los poderosos.

Es todo un arte.

Hay que cambiar los tonos y los significados a la mínima sospecha.

Fuimos pastores en las montañas o  pescadores que se acercan a la Gomera, para estar a tiempo de aprovechar el soplo de los vientos Alisios que arrastra al Caribe, incluso una frágil embarcación de pescadores.

Julia está preciosa en su papel de joven grumete

Los pescadores gomeros han aprendido a golpes el uso de estos vientos y bastaría con uno de los tantos lamentables errores cometidos en los cálculos de variables  que no manejan tan bien, para poner en apuros  la endeblez a la que nos hemos embarcado.

—Yo siempre he llegado y alimento bien a mi familia con el comercio que me proporciona el trayecto.

Dice Alejandro, el patrón que nos ha embarcado.

Demasiado modesto mi interlocutor, porque comen muchas familias del producto de sus ilegales viajes.

—En la Gomera hay testimonios de viajes de ida y regreso de pescadores que han aprovechado estas corrientes, desde el siglo XV. Formo parte de una saga que ha vivido siempre de esto, al margen de la ley, claro.

Nuestro anfitrión nos contó con gusto que Colón pasó un tiempo en Gomera porque quería enterarse de las “leyendas” sobre pescadores que habían regresado con éxito. No lo logró, porque es un secreto entre los pescadores gomeros. Si lo hubiera hecho no se habría lanzado a la aventura del “Descubrimiento” en el momento más incómodo del viaje que nos regalan los Alisios.

Yo escucho interesado.  Las aguas y los vientos están tranquilos, esta “cáscara” resiste y Julia esta preciosa en su lucha para protegerse del sol.

Comprendo que los pescadores gomeros no quieran difundir secretos que les dan pan, a quién se lo quiere quitar.

Pero, he prometido a mi socia terminar la redacción de este informe para que nos dé tiempo a tener suficientemente protegido el documento, en el océano, en el caso en que éste tragara nuestra débil embarcación.

Escribía mientras el “pescador” controla las velas y se desahoga.

Hacía ya unos días que observaba mi escritura

Me sorprendió su comentario:

El duque de Huéscar, de Alba y un montón de títulos; el marqués de Ensenada, Carvajal, Wall; todos ellos hombres de la Farnesio que han fraguado su poder en las luchas en Italia para conseguir coronas a los hijos de la reina y que continúan influyendo en el reinado de Carlos III, pero lo que ha jugado un papel más importante en todo esto ha sido el monopolio del comercio con América, primero de Sevilla y luego de Cádiz: Ensenada y, posteriormente Esquilache cayeron porque querían abrir ese mercado a otros puertos y los otros mandamases tienen intereses y, grandes en el caso del primero, en Andalucía y quieren mantener los suculentos beneficios que obtienen por la exportación de sus productos.

Empieza a agitarse nuestra cáscara de nuez y una simple mirada de Julia me hace comprender que es mejor que pongamos el documento en el recipiente que ella había tan amorosamente preparado.

¿Saldremos de ésta?

El testimonio tiene que sobrevivir y antes de mancharlo con nuestros vómitos es necesario ponerlo a salvo.

— ¿Tan poco confías en mí?

Reprochó Alejandro.

No tengo fuerzas, pero lo escribo

lunes, 22 de octubre de 2018

CARLOSIII:EL INESPERADO EL Gobierno de los primeros Borbones I




El gobierno de los primeros Borbones I

Mismo lugar, el día después.

—¿Qué quería ese?

Peguntó Julia cuando nos sentábamos para desayunar.

No habíamos madrugado; el maldito fraile puso  tesón en su resistencia a irse y la necesidad de limpiar la casa de cualquier huella de tan insoportable visita alargó nuestra vigilia.

—Ni idea…

Dejé pasar unos segundos para concluir:

—¡Tenemos que irnos!

—¿Por qué le has mencionado a Carvajal?

Preguntó Julia en pura constatación de mis miedos.

Sí, había desvelado al jesuita, con mi estúpida intervención, que conocía la correspondencia que mantenía el embajador con el intrigante ministro Carvajal, y mis fuentes de información se deslumbraban en una conversación jesuíticamente controlada.

Julia y yo no nos dábamos pena y nos negábamos a comer jesuita.

No buscábamos riqueza o poder, por eso nos fuimos de las cortes, pero éstas nos consideran, con razón, enemigos…

—Por la boca muere el pez y dejar ver que conozco las maniobras del duque de Huéscar, actual duque de Alba y de Carvajal, es altamente peligroso.

Ensenada, Carvajal y el duque de Alba han dejado sus manazas en las políticas de los primeros borbones españoles, porque Wall tomó la sucesión del segundo a la muerte de éste, el 8 de abril de 1754.

—Decididamente tenemos que marchar; sabemos demasiado…

Dijo Julia al mismo tiempo que me regalaba su primera sonrisa del día.

—Cuanto antes

Respondí tranquilizado.

—¡Calma! El fraile tiene para rato. No necesitamos tanto tiempo para encontrar un refugio…

—¿Cómo sabes que el prójimo tiene para rato?

Pregunté dejando asomar inquietud.

—Sabes que no soy amante de los venenos, nada que temer, pero las gitanas tenemos nuestros trucos…

Los jesuitas no hicieron ascos a las redadas de los gitanos decretado por Ensenada.

Fue una decisión que causó decenas de miles de víctimas.

¿Por qué?

Porque el señor ministro “ilustrado” gustaba del espectáculo y ya no se podía escenificar la “pureza de raza” en cacerías de judíos o moros porque, según él, el pueblo adora revolcarse en la sangre; porque necesitaba mano de obra barata para esos astilleros en los que había gastado una fortuna; y porque tenía que sanear el erario público, que logró, en pequeña medida con los trabajos de las mujeres y de los niños gitanos.

En algunos casos, las víctimas aprendieron oficios, incluso lucrativos. Ese sería el argumento del jesuita, sin duda.

La mirada de Julia me atrapa para decirme que ella no teme a Ensenada, a Wall, o a Carlos III. El jesuita la asusta, pero sonríe y explica:

—Mira lo que hicieron con los guaraníes.

Mi compañera guardó un silencio que le reservaba turno de palabra.

— Callaron y dejaron solo a Ensenada en la queja sobre el Tratado de Madrid de 1750 en el  que Carvajal los cedía a sus enemigos los portugueses.

 

—La pagó Ensenada, porque el mismo rey de las Dos Sicilias que le encumbró a la nobleza marcó su caída en picado.

—¿Piensas que los jesuitas tuvieron algo que ver en tal decisión?

No había susto alguno en la pregunta de Julia y desde luego, ambos conocíamos la gran influencia que tenía en aquellos tiempos el confesor jesuita.


domingo, 21 de octubre de 2018

CARLOSIII: EL INESPERADO Fernando de Silva Álvarez de Toledo




Fernando de Silva Álvarez de Toledo

Cuando volví de la vomitona me encontré a Julia y al jesuita animados en una conversación sobre el duque de Alba.

Me había pasado un buen tiempo fuera, primero para librarme del asco y después para disimular los efectos del mismo.

No creo que vuelva a comer conejo en mi vida y tampoco se me ocurriría pensar, como hacían los aborígenes del Candide de Voltaire, que la ingesta de la carne de los jesuitas me ayudaría a defenderme del inmenso poder de estos.

—Desde que heredó el ducado de Alba, el 16 de abril de 1755 se perdieron las complicidades…

Se lamentaba el jesuita. No sé si antes o después del eructo; su mirada me traspasaba.

Claro que la fecha me sonaba!

Jacobo Fitz James Stwar había legado mi protección en un escrito que no entraba en actos notariales ; Don Fernando de Silva Álvarez de Toledo lo había leído.

Nuestra correspondencia es harto gratificante.

Es mi mirada a los reinados de Felipe VI y de Carlos III.

Claro que las que madre me legó y las que viví en mi “misión”, también fueron útiles a una señoría en  los reinados de Felipe V, Luis I, Fernando VI y Carlos III.

Algo más; Fernando VI le encargó la embajada de Paris y la prioridad soberana era el mantenimiento de la paz.

 

—Le falta tenacidad.

Decía el jesuita.

—O choca

Dije yo al simple objeto de anunciar mi presencia.

—Choca con él mismo Este hombre ha logrado que una familia manchada por el bando austriaco entre en el poder de los Borbónes  Tuvo la suerte de nacer en 1714, cuando ya había terminado la Guerra de Sucesión y de educarse en Viena, nació en el exilio. Su familia regresó a España en 1727.

No comprendía por qué el cura nos soltaba tan gran homilía cuando se podía resumir, como hice:

Fernando de Silva Álvarez de Toledo, inició su hábil carrera a los 17 años, cuando contrajo matrimonio para emparentar con los condes de Oropesa y ser aceptado en los círculos de la Farnesio…

El cura me interrumpió terriblemente irritado.

—Muy astuto, en efecto; se metió en las guerras italianas cuyo único objeto era asegurar tronos a los hijos de la reina…

Corté a mi interlocutor con una sonrisa y una cosita:

—La voluntad divina puede llegarnos por distintos caminos…

No fue precisamente mi falso beaterio lo que provocó la interrupción de mi contertulio:

—Todo el mundo reconoce la astucia del duque: usar su estirpe, desposarse con la Grandeza, satisfacer a la reina, darse a conocer como militar…

La cosa se ponía de interrumpir. Así lo hice. Empezaba a sentirme cansado:

—Entrar en la corte: ayuda de campo del infante don Felipe, a sus 19 años…

El cura me agradeció mi resumen con una sonrisa que remató así:

—El duque de Alba ha utilizado su poder satánico para provocar la caída de Ensenada y de Esquilache.

No faltaba razón al cura.

—Pero fue nombrado embajador en Versalles tras la muerte de la infanta María Teresa.

Dije para consolarme.

—El entonces duque de Huéscar no hizo gran cosa en París. Por su mala salud y por su indolencia…


sábado, 20 de octubre de 2018

CARLOS III: EL INESPERADO EL HONOR MAYESTÁTICO


 

El honor mayestático


En esta ocasión las prisas de la Farnesio para casar a María Teresa no fueron la causa de la desgracia de su hija, la infanta desposada había cumplido los 20 años y si la infanta María Ana Victoria, por su tierna edad, no había podido parir al Delfín de Luis XV, su hermana María Teresa sería madre del futuro rey de Francia.

La Farnesio se volvió a equivocar.

María Teresa tuvo que esperar siete meses a que un marido de dieciséis años ejerciera sus funciones conyugales y soportar la humillación en una corte que consideraba que el Delfín era impotente.

No fue tal y en septiembre de 1745 se dejó bien claro que el matrimonio había sido consumado.

Desde entonces Versalles vio una pareja inseparable por la complicidad.

La Pompadour disfrutaba con un espectáculo que a nadie interesaba cuando estaba la “razón” tan de moda.

El jesuita seguía hablando.

Un simple gesto de Julia me empujó a intervenir:

—No pienso que la duquesa de Pompadour tuviera tanto cariño a su educación con las Ursulinas.

El jesuita se puso morado cardenalicio y dijo amenazante:

—¿Quieres provocarme?

—No es mi deseo hacerlo

Respondí con la verdad por delante y él hizo que me creía. Juzgó que le convenía absolverme

—Veras… esa señora que el rey Muy Cristiano ha nombrado par de Francia, marquesa y duquesa consiguió un marido lo suficientemente rico gracias a la educación y a las relaciones que le dieron las madres Ursulinas. Estas y nosotros la apoyamos en la excelencia de su “salón” y aunque reprochamos su adulterio…

—Enviaron todos los refuerzos posibles a la corte devota de los delfines. Hicieron mucho daño…

El anfitrión me cortó con descarado regocijo.

El poder otorgado a esa señora era una provocación a una aristocracia cada vez más esquilmada…

—Y estaban los protestantes, los jansenistas, una burguesía cada vez más enriquecida…

Di cuerda a mi contertulio para un buen rato. Pensaba en la pobre María Teresa. Esta consiguió concebir y tuvo una hija, el 19 de julio de 1746.

A la última se la bautizó con el nombre una madre que murió tres días después.

Entre tiempo había muerto Felipe V, el nueve y el rey de las Dos Sicilias heredaba el trono español y un problema.

Mantener las buenas relaciones con Francia, pese a la ofensa de esta corte a sus hermanas: María Ana Victoria y María Teresa.

Su majestad Católica tenía que lograr casar a su hermana, María Antonia con el delfín que había dejado viudo María Teresa.

No hubo suerte, Versalles estaba dividido con la oferta: el novio quería recordar a su difunta y apreciaba la propuesta española, así lo hacían la Reina Muy Cristiana y todo el grupo de poder gubernamental. Había otras opciones, pero la que ganó fue la de Madame de Pompadour: María Josefa Sajonia, hermana de doña Amalia, Su Majestad católica.

—La poderosa adúltera se puso en paz con Dios antes de entregar su alma.

Repetía el jesuita mientras yo sentía una terrible nausea.

viernes, 19 de octubre de 2018

CARLOS III: EL INESPERADO MADAME DE POMPADOUR



Madame de Pompadour


Un nuevo error. Había facilitado la fuga del adversario:

—La que fue amante del rey Muy Critiano  me hacía llegar las obras de sus protegidos, firmadas por sus respectivos autores. La señora de Pompadour, uso el  nombre con el que se trata de disimular el adulterio esta dama  para abreviar, hizo público su poder en la corte de Luis XV, el 23 de febrero de 1745, en plenas celebraciones de las bodas del delfín con la infanta María Teresa de Borbón y Farnesio, hermana del entonces rey de la Dos Sicilias.

Julia y yo estábamos al corriente.

Buen disgusto se llevaron Sus  Majestades y qué dolores de cabeza nos dieron.

Esta ofensa unió mucho a los que se creían destinados por Dios a reinar en Francia y a engendrar sucesores en Francia y en cuantos reinos fuera posible.

Pobres niños asustados y humillados, sobrevivieron en un macabro juego de odio que compartían los hijos de la virtud hacia quien llamaban “Mamam Putain”.

Versalles volvía a estar dividido entre devotos y, en este caso, “ilustrados”. Ahora los últimos tenían todos los triunfos en mano.

Tuve que recurrir a mis contactos en París e iniciar unas relaciones epistolares que han sido de agrado mutuo hasta la muerte de la poderosa Mme de Ponpadour, quien  me enviaba ejemplares dedicados por los propios autores y sus  propios planteamientos.

¿Cómo podía estar informado de esto el maldito jesuita?

Yo pensaba y él tiraba al blanco.

—De poco sirvió vuestra intervención. Cualquier intento para dulcificar la vida de la delfina que hiciera la “usurpadora” era ferozmente rechazado.

—También se habló de la intervención de los jesuitas. Me consta…

Siquiera esperaba respuesta. Simplemente intentaba salir del paso.

Con cara de jaque mate me respondió el jesuita.

—Me consta que personas mal intencionadas hicieron llegar a la dama rumores infundados. Ella fue una excelente alumna de nuestras hermanas las Ursulinas; miembros de la Orden han asistido, gustosos, a sus salones cuando era madame Le Normant.

jueves, 18 de octubre de 2018

CARLOS III: EL INESPERADO El motín de Esquilache


El motín de Esquilache

Insinué para intentar sacar al cura de su deleite.

—Esquilache era amigo de la Orden.

Dijo el cura.

Julia y yo guardamos silencio inexpresivo.

Sabíamos cosas, aunque ya no estábamos  interesados en los “poderes de origen divino”

Nuestro invitado aprovechaba para saborear y para calcular.

—Pediría el favor de que las recetas estén redactadas de forma que este pobre pecador pueda explicarlo a la cocinera.

El disfrute no está reñido con la táctica en una “orden” militar y así lo dejó bien claro el jesuita.

—El duque de Choisel no solamente manda en Francia. Hay personajes en Madrid que odian a reformistas como Ensenada o Esquilache: el duque de Alba, Roda y el padre confesor. Si la reina Isabel de Farnesio estuviera aún viva sería de la partida. Todos los intentos que hicieron para conseguir nuestra expulsión toparon con los acertados consejos del siciliano.

Nuevo y pesado silencio.

El fraile se abanicaba y daba a entender que carecía de prisa.

—Lástima que en los pocos días que me quedan de estancia en Las Palmas tenga tantos compromisos…

Añadió con tino.

—Asististeis  a los funerales de doña Amalia…

Silencio cortó; nuestro interlocutor tenía artillería preparada. Visteis varias veces al regio viudo. Claro, todo de “tapadillo”, formabais parte de la multitud.

No creo que Julia se extrañara de que esa gente nada, por insignificante que parezca, deja escapar.

Ninguno de los dos éramos ajenos al peligro de la advertencia.

—A nosotros nos divierte el Candide de Voltaire.

Dije con la esperanza de que mi provocación pudiera sacarnos de apuros.

Su respuesta me convenció de mi equivocación:

— ¿Crees que si los salvajes se hubieran comido a los jesuitas habría cambiado algo?