domingo, 18 de enero de 2015

Porque vivimos a golpes

He encontrado, por casualidad, como ocurre con las cosas buenas, esta nueva versión de “  Porque vivimos a golpes, poema de Blas de Otero,
Me parece genial que Paco Ibáñez haya roto su largo silencio y subscribo las razones que declara para hacerlo y la dedicatoria al joven  de 17 años. En efecto es el momento de recordar el poema “Porque vivimos a golpes”, “porque apenas se nos deja decir que somos quien somos” y por el resto. La “poesía” ya no es un arma cargada de futuro y necesitamos más que nunca el “agitprop” que hemos perdido, porque preferimos consumir la cultura que protege nuestra “Santa siesta”. No estamos tocando al fondo, cada vez nos hundimos más en el autismo, lo que consideramos, lamentablemente, como nuestra única alternativa al autismo.
Paco es el mismo Paco de entonces, a pelo, sin “fardos” y sin fardar. Estoy seguro de que hay muchos jóvenes de 17 años y de menos que comparten el poema y el canto de un Paco Ibáñez envejecido mucho menos de lo que hubiera imaginado.
Me ha hecho mucho bien y me ha dado mucha esperanza escucharla. También me ha gustado ver a un viejo que comparte la esperanza con jóvenes; así lo haremos mejor; digamos, a gritos, “las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades”.

Yo no tengo la verdad, tenemos que construirla, recuperar nuestra cultura y despertar de nuestra “santa siesta”, adormecidos por una cultura que no es  la nuestra y que cimentamos con nuestro consumo.