miércoles, 30 de marzo de 2016

Nuestra cita de los miércoles


Pese a que el encuentro de la semana pasada con Gladys me animó a trabajar la sexta novela; no he logrado más avances que los del eterno regreso a la primera página. Tengo muy clara la idea, pero no llego a expresarla a mi gusto. Por otra parte, la actualidad no me da pie para expresar nuevas opiniones…
No me he quedado mudo. La prueba es que estoy aquí, tengo algo que contarte y me apetece hacerlo. No he dejado la escritura. He escrito una docena de micro relatos que no puedo incluir porque los he presentado a concursos. Me va el género y me parece un ejercicio muy sano. Por otra parte, para mí, la escritura es una comunicación que pido a gritos y no he llegado a mis potenciales lectores, el micro relato me sirve para aprender y el concurso me puede dar visibilidad.
¿De qué me serviría escribir mi sexta novela si no tengo intención de publicarla  en las mismas condiciones de las precedentes?
No se trata de un lamento; no tiro la toalla, escucho mi vivencia y, sin hacerme mayor, dejo que entre un poco más de pragmatismo. El tiempo que utilizo para escribir un micro relato me permite ocuparme de otras cosas, como cuidar mi artrosis: disminución de horas sentado, adaptación de los asientos y masajista. Los dolores han activado  perspectivas que estaban minimizadas en mi mirada.
Cuestión de organización y de flexibilidad, pero desde luego, no es cuestión de tirar la toalla, no. Seré fiel a la cita de los miércoles, por supuesto. Aquí hay comunicación, aunque sea virtual. Publicaré artículos y concursaré, pero la prioridad es “ubicarme” y quitar las sombras que minimizan perspectivas vitales.
Te lo quería contar, no se trata de un mero cumplimiento de acudir a nuestra cita.


viernes, 25 de marzo de 2016

Mi artículo de hoy

Carta a los diputados


Señorías; llevamos tres meses con un gobierno en funciones que no les reconoce el derecho de control parlamentario. En ese tiempo se han tomado decisiones que nos afectan y que afectarán a un nuevo gobierno cada vez más incierto, puesto que aún no se han puesto de acuerdo ustedes y las encuestas presagian que los resultados de nuevas elecciones no se lo pondrían mejor. Ustedes son el único instrumento que tenemos los ciudadanos para que  impere el Estado de Derecho.


Reconozco que han tomado iniciativas, pero no han reducido la insumisión del gobierno, y la denuncia que han puesto algunos partidos ante el Constitucional no es, desde luego, una iniciativa que pueda ofrecernos resultados ahora. Está bien presentarla para hacer más visible la falta de control del gobierno en funciones, inadmisible en una democracia. Sobre todo cuando llevamos tres meses y lo que nos queda y aún no se han encontrado mecanismos.

Señores diputados, me sorprende que en tres meses no parecen haber sido capaces de crear un gobierno paralelo, a través de consensos a alternativas concretas a las decisiones tomadas por el gobierno en funciones. No es tan difícil; la actualidad española confronta graves desafíos. Hay agendas y hay gritos. No estaría mal empezar por las agendas porque ofrecen más facilidad de consenso. No estaría mal y ya sería un primer paso para salir de la impunidad que goza el gobierno en funciones y de la anomalía del Estado de Derecho a la que parecemos resignarnos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Nuestra cita de los miércoles

Ayer me encontré a mi amiga Gladys, que vive en Villaviciosa y es de origen cubano. Es curioso, Villaviciosa es más un pueblo grande que ciudad pequeña y pese a la mutua simpatía, no nos habíamos visto desde octubre y como cada vez que nos encontramos, ella estaba atrapada por el tiempo. La última vez que nos vimos, le conté mi proyecto de Cádiz. Ahora tenía que contarle el trance que me había hecho volver en enero, en vez de mayo, teníamos que hablar de la visita de Obama y de su opinión sobre mis dos últimas novelas, que le regalé en el encuentro anterior. Ella es muy reservada sobre su vida y lo único que sé es que está atrapada en el tiempo, con el curro y con su carga familiar. No se pone a mirar al reloj, pero se siente que tiene prisa, aunque sonríe.
Logramos que cupiera todo en lo que teníamos y me comentó que mis últimas novelas no estaban mal, pero que prefería las primeras.
Encuentro corto; unos minutos. Mucho de qué hablar y empatía, y todo cupo.
Te lo quería contar


sábado, 19 de marzo de 2016

Mi artículo de hoy

En el mugrerío


La indignación de los ciudadanos no se agotó en el grito del 15 M. Ahora estamos estragados de indignidad y callamos por impotencia ante lo que nos toca vivir y ante lo que nos cuentan. Callamos porque estamos estragados. Yo mismo he caído en ese “silencio de los coderos”, pero me empuja el asco.
No es necesario recurrir a los hornos crematorios para cometer crímenes de Lesa Humanidad y el Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU considera que las políticas de la UE violan Derechos Humanos Fundamentales. Nada ha impedido la firma del acuerdo con Turquía; nos hemos acostumbrado a ver escenas del trágico impacto de estas políticas. No creo que alguien pueda sentirse indiferente, pero estamos inmersos en el mugrerío.
Es ya fuerte que el gobierno en funciones afirme que la Constitución española no prevé controles para sus tomas de decisiones y defienda la misma. Es una doble enormidad. Precisamente en el marco de este debate se publican los mensajes intercambiados entre el jefe del Estado y consorte con un presunto corrupto, López Madrid. Resulta patético, sobre todo cuando las noticias de la gravedad de la corrupción implican a los dos partidos del poder, a la Casa Real… y que pese a su magnitud y a los recortes, la justicia lleva años sin resolver.
Nuestras instituciones no ofrecen otra salida que el “silencio de los corderos”, sin embargo, los españoles hemos votado el pasado diciembre y podemos exigir a nuestros representantes en el Congreso que ejerzan nuestra representación ya.




miércoles, 16 de marzo de 2016

Nuestra cita de los miércoles

Pese a los esfuerzos, no he conseguido concluir escrito alguno desde el miércoles pasado. Hoy no puedo escapar a nuestra cita, gracias amig@.
Es como si estuviera renaciendo y estuviera reuniendo fuerzas para asumir mi responsabilidad de mi propia vida. Antes mi perspectiva era cortoplacista y me aferraba a la producción frenética. Ahora soy demasiado selectivo. Es incómodo, pero tengo que superarlo.
Estoy atrapado en el cerebro de una niña precoz, pero de cuatro años, metida en las intrigas del Versalles de la Maintenon, el de la mojigatería. Tengo muy claro el proyecto de mi sexta novela. No me sirve lo que he escrito y llevo una semana empezando y suprimiendo. No he sido aún capaz de meterme en el cerebro de esa niña, que es la autora del primer capítulo del diario. Me pasa algo parecido con los intentos de escritura de artículos de opinión. Sé muy bien lo que quiero decir, pero no encuentro la manera de decirlo.
Espero superar pronto esta crisis, pero tengo que pasarla. No me quedan las prisas que antes me empujaban y tengo que empujarme yo solito, porque no pienso permitir que la autocrítica devore mi creación: necesito agarrarme a escritos; hechos y a tener algo que agradecer cada día en la materia. He pensado en imponerme dos páginas de novela y algún artículo de opinión. Pero, de momento solamente he mantenido esta cita. Un grano no hace granero, pero ayuda.

Te lo quería contar, porque sé que te importo y porque sé que te alegrarás de haberme ayudado. No podía faltar a esta cita y he burlado las murallas de mi feroz autocrítica.