viernes, 13 de mayo de 2016

Nuestra cita cotidiana

Epílogo


Esta obrita tiene un final feliz y esperanzador. El alcalde puso la primera piedra: en cuanto me llegue la grabación del acto, que hizo el Ayuntamiento podrás ver y oír, pero hay cosas que no se pueden gravar y eso no favorece la transmisión de los elementos más vitales del milagro, porque lo hubo  y espero transmitírtelo en discurso, a falta de la imagen que falta en este borrador, por mi incompetencia , pero que estará en la edición definitiva de mis vivencias de Medina Sidonia, en virtual, que será la segunda piedra, que se podrá en breve, gracias a la convergencia de ciudadanos y de ciudadanos s que nos encontramos en la mestiza y fiera Medina Sidonia. Si se puede y lo vamos a hacer. Ayer tuve encuentros maravillosos que quieren salir en la obrita y que representan ese espíritu emprendedor que me fascina y que puedes ver en el borrador. He conocido durante mi estancia a muchas y a muchos, pero no he podido reunir datos o no los conocía como es el caso de los que conocí ayer. Tienen que estar en la edición y estarán. No puedo poner fecha, pero será en breve. En Medina Sidonia he encontrado emprendedores muy capaces, para ilustrarlo y preparar la edición virtual y yo voy a echar el hígado para que esté a la altura. Antes de irme, en los próximos días, tenemos que hacer el proyecto y ponerle fecha, de forma que no dejemos cabos sueltos y que las cosas funcionen como si estuviera aquí, aunque esté en Villaviciosa. Tengo que dejar de pisar el acelerador y concentrarme en adaptarme al ritmo y a los esquemas de mis cómplices en mi “tierra prometida”, Medina Sidonia. Es un sano ejercicio, pero no podemos dejar el proyecto para mañana, porque no entra en nuestras agendas de hoy.
El próximo lunes seré recibido por el alcalde. Tengo grandes esperanzas de este encuentro; el objetivo es, pecisamente el proyecto. Estoy seguro de que se aclararán muchas cosas sobre el proceso de creación, en Medina Sidonia, de un sello editorial que edite a los autores del perfil de escritura de la Duquesa Roja, que será la culminación de este sueño que compartimos los que estamos en ello, somos muchos, yo no hubiera podido hacerlo si no hubiera estado tan mimado.
En espera que me llegue el video de ayer y te pueda poner el enlace, tendrás que contentarte con mis discursos.
Pera este borrador no tiene solamente el final feliz de los cuentos de hadas, lo hicimos como los de la aldea de Asterix, Invité a los presentes a tomar algo en mi casa, el Duque y este nos deleitó con sus “caprichitos” para los amigos,; no eran horas de comer jabalí, pero yo creo que todos nos sentimos como en las fiestas de los “galos invencible"s. Al menos yo me sentí así.