sábado, 17 de junio de 2017

Nuestra cita cotidiana

La comunicación y las bombas lacrimógenas

Hoy iniciaré la cita de forma diferente; ayer la magia  entre Carlos  y yo se rompía por “un mal entendido”.
El dolor de mi mandíbula penetraba  el hueso de mi cráneo, como un martillo a un clavo .Al salir  del ambulatorio, atontada por  los analgésicos, que poco efecto hacían, contesté  a un correo de  Carlos. Por desgracia  usé  una infausta  expresión  que confundió al lector. Ese email detonó un conflicto.
Carlos muy enojado y estresado por tantos deberes escribió: “¿Has enviado los datos a la mujer de mi sobrino? Si no lo quieres hacer no lo hagas Yo te llamo a las 23horas”.  Le envié la documentación que tenía. El mensaje de respuesta era algo así“¿Por qué escribes si estoy molesto? tus mensajes desbordan mi correo”.

Esperé la llamada. Carlos habló en tono afanoso y decepcionado, lo escuché atentamente y refuté su argumento, yo no disponía de la dirección del correo electrónico de su familiar, ¿cómo podía  mandar  los documentos? Creo que Carlos dudó de mi versión, la sensatez  lo  abofeteo, por teléfono me deletreó el email de su  sobrina política.
Una  hora después su sobrina  Gisel, disponía del material  requerido, excepto de la escritura notarial.
En la conversación telefónica  confluyeron  presentimientos no pronunciados  de él y míos como:  ”Tía rara, mezquina, ingenua, tío histérico”  etc.  Carlos  parece que  tenía un tapujo  atascado  de reclamos, así lo sentí.
Aludió a las sandeces  de mal gusto que escribe  un amigo  twittero, que yo no controlo. Comentó  aspectos precisos  como la  mención de la revista “ Selecciones”  en  el episodio  “Mi primera vez”
Sorprendido  cuestionó.
-         ¿Cómo una  marxista  cita esa revista,  ¿es la misma  Selecciones  Reader´S Digest?
Siempre asocié  de forma ingenua a esa revista con México, la  leía  por sus  artículos  de salud.
Confieso  mi desconocimiento en el tema, sin sentir vergüenza.
Esa revista no inspiró  en mí el sueño americano, pero  Galindo, español  republicano; mi profesor de  educación artística  en el instituto Ramón J Velázquez,  germinó  la semilla  revolucionaría, esa  que nos enseña que la realidad  la podemos transformar para mejor.
El asunto de la gramática  no se me da  bien, el de la lectura sí, siempre he sido una devoradora de libros, un hábito que aprendí de mi padre.
Sí, recién   me ha dado  el capricho por aprender de geopolítica, comencé  leyendo los libros  del intelectual de izquierdas   Atilio Borón , éste  recomienda en sus textos y charlas,  para juzgar  mejor la geopolítica  mundial,  leer a dos pensadores capitalistas, Zigniew Brzezinski  y Hennry Kissinger.
Desde hace un mes inicié   el estudio del  libro  “El gran tablero mundial “ de Brzezinski, una vez más esta marxista está en asunto de lecturas opositoras.
Entre Carlos y yo no hubo un mal entendido, el conflicto visibilizó a tiempo debilidades en nuestra comunicación que él tiene que  trabajar y yo también. No sé si  fue una jugada secreta de Mrs. Hyde
Ayer  Carlos, haciendo  un  sustancial esfuerzo económico,   el cual valoro y agradezco,  compró mi  billete  de octubre a enero, pasaremos las fiestas navideñas juntos, si el magara así lo desea.
 Asimismo llevó su coche  a la  ITV y envió un abrazo atómico

17 de junio 

En la mañana he ido  al centro de la ciudad de San Cristóbal, un día frío,  en  busca de un analgésico. Me  indican  que en una botica  de la Avenida Carabobo  se encuentra el medicamento. Adentro de la farmacia todo parecía normal, afuera se libraba una batalla entre chavistas  y opositores. Los últimos trancaron la calle  con cilindros de gas  y amenazaban de muerte a los rojos que pretendían  despejar la calle.
-         ¡Chavistas!, los quemaremos vivos
Quien gritaba la consigna  llena de odio y racismo era un profesor  jubilado de Universidad  y locutor que siempre admiré por  su portento de voz.
Las  damas opositoras arrojaron  a las mujeres chavistas heces humanas
Qué asco, madre mía 
Me sentí afortunada  de estar protegida en la farmacia
Llegaron refuerzos, unos 40  colectivos chavistas (motoristas),  cincuenta  funcionarios de la Guardia Nacional dispersaron  al grupo de vecinos violentos con bombas lacrimógenas. Mis ojos  aún están afectados por los efectos de las mismas.

Pregunto con inquietud y tristeza  ¿Estamos en Guerra Civil?

Gracias a l@s 669 que habéis descargado https://freeditorial.com/es/books/catarsis
Hemos bajado al puesto 17.